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Claudia Fernández, en una producción exclusiva de CARAS Uruguay.
07/03/2018

Claudia Fernández: “Con Stravaganza vencí mis miedos”

Claudia Fernández se despidió esta semana del espectáculo que la convirtió en la estrella del verano. Agradecida con Flavio Mendoza por elegirla, admite que necesitaba un desafío como el show que la vio lucirse cada noche en Punta del Este. “Sentía la necesidad de salir de la zona de confort”, le dijo a CARAS Uruguay.

Diez años tuvieron que pasar para que Claudia Fernández (41) volviera a pisar las tablas con un mega espectáculo. Casi como en un acto mágico, el 21 de agosto, durante el eclipse de luna, en un momento de relax junto a su marido, Leonel Delménico (40), Claudia miró el cielo y manifestó su necesidad de asumir un desafío que alterara sus nervios. El Universo cumplió, y días después, Flavio Mendoza se comunicó con la uruguaya para expresar sus ganas de convertirla en la figura de “Stravaganza”, en Punta del Este.

Si algo distingue a Claudia es su empeño, profesionalismo y esa constante necesidad de superación. Fue así, que se puso a prueba en Buenos Aires durante tres semanas, y venció sus miedos más profundos, hasta convertirse en la figura que vuela por los aires del espectacular escenario montado en Enjoy Punta del Este. La obra es el gran fenómeno de la temporada y marca un antes y un después en el balneario; y Claudia es hoy el gran fenómeno del verano.

—¿Cómo aceptó esta propuesta?
—Yo sentía la necesidad de salir de la zona de confort, de hacer algo que me diera nervios en el estómago, como me pasaba en el Maipo cada noche, cuando antes de salir a escena pensaba en mi abuela y en que no me soltara la mano para que todo saliera perfecto. La propuesta de Flavio me sorprendió. Nos reunimos en Buenos Aires y le dije que era un honor que pensara en mí, pero que me dejara probar porque realmente no sabía si mi físico iba a poder con tanto. Mi mente podía, pero tenía dudas de poder responder físicamente.
—Usted tiene un estado físico increíble. ¿Sintió el rigor de la preparación para el espectáculo?
—Yo hago un tipo de entrenamiento que no tiene nada que ver con lo que hago en Stravaganza. Jamás hice acrobacia en telas, no entrené en las alturas ni nada similar. Pero enseguida supe que lo iba a poder hacer, era lo que quería. Tuve y tengo muchos dolores, porque se hacen grandes esfuerzos cada noche, pero lo disfruto mucho. Físicamente me veo mejor ahora que diez años atrás, a pesar que con 30 años no me cansaba, no tenía dolores, dormía poco, etcétera. Hoy necesito dormir 8 horas para poder rendir, necesito otro orden pero me veo mejor.
—¿Dónde radica ese gran esfuerzo?
—En la enorme energía que hay que poner en cada movimiento, cuando pisás el escenario te transformás. Puedo estar muerta de dolor, pero salgo a escena y me transformo. Disfruto todo el show a pleno. Lo que más me aterraba es lo que hoy más disfruto. En el cuadro de las cintas estoy en las alturas y no tengo seguridad abajo.
—¿Cuál fue el miedo más profundo que venció con la obra?
—Saltar de espaldas. Veo videos de lo que hago y me asombro, me pone la piel de gallina. Vemos la cara de la gente y es increíble lo que genera.
—¿Cómo lo vive su familia?
—Al principio de lunes a viernes estaba en Buenos Aires y viajaba a Montevideo los fines de semana para estar con Leo y los nenes y hacer Bendita TV. Ahora estoy instalada en Punta sola con Mía y Renzo. Leo está en Montevideo de lunes a jueves. Los nenes me acompañan cada noche a Enjoy. Se saben las canciones y coreos de memoria, les encanta. No se asustan al ver a su mamá en las alturas, son inocentes, no saben que se corre peligro. Mía me dice que soy una diosa. Leo sufre un poco más al verme volar en el escenario, le da mucho miedo, pero se siente muy orgulloso y me apoyó desde el primer momento. Cuando me fui a Buenos Aires nos organizamos como pudimos y todo salió bien. Las mamás del colegio, mi hermana y la señora que trabaja en casa nos dieron una mano para que ellos pudieran seguir con sus actividades. Mis hijos valoran mucho los esfuerzos. Cuando estaba en Buenos Aires, Mía me mandaba mensajes diciendo lo orgullosa que estaba de mí.
—¿Sus hijos comprenden la magnitud de su fama?
—Pasa algo muy gracioso, Renzo cuando estoy trabajando no me dice mamá, me dice “Claudia Fernández”. Ellos ven al personaje en esos momentos.
—¿Alguien la ayuda con el cuidado de los niños los días que no está su marido?
—No, nos organizamos solos, no tengo niñera. Me gusta estar con ellos, van conmigo a todas partes.
—Su marido es empresario, ¿se involucra en su carrera?
—Sí, pero únicamente en lo comercial, yo decido lo artístico y él los números. Es el mejor negociador del mundo. Yo sería capaz de trabajar gratis porque es lo que me gusta, por eso lo necesito a él (risas).
—Usted tiene un público muy fiel. ¿Qué le dicen sobre Stravaganza?
—Me dicen que les encanta. Mucha gente me escribe, lo vienen a ver, se emocionan y sorprenden. En el caso de los argentinos, que no me veían hace mucho tiempo, se asombran y me dan mucho cariño.
—¿Volvería a cruzar el charco?
—No, estoy muy bien en Uruguay.
—¿Qué es lo más gratificante de Stravaganza?
—Después del centenario del Maipo, creía era imposible superarlo. No esperaba este mega show de semejante calidad. Estoy muy agradecida y orgullosa de la gente con la que trabajo, es increíble la producción y la buena onda de todo el elenco. Stravaganza es el inicio de las grandes obras en Punta del Este. La gente nos agradece cuando salimos del hotel. Es un plan familiar. No somos noticia por peleas, nos llevamos bien.

*Esta nota fue publicada en la edición Enero 2018 de CARAS Uruguay.

 

 

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